miércoles, 11 de agosto de 2010

Guerrada 2010


Hace días, en este mes de agosto, tuve la fortuna por quinta ocasión de vivir un evento familiar que se lleva a cabo cada año, y digo la fortuna porque así es como me siento, afortunado de ser parte de esta familia.

Dicho evento es nombrado "LA GUERRADA" ya que es realizado por la familia Guerra de la Rocha, familia formada como base por Antonio Guerra Díaz( QEPD) y Florentina de la Rocha de Guerra.

La Guerrada 2010 como fue denominada, se llevó a cabo en la ciudad de Cancún Q. Roo; tuvo como anfitriones a la familia Guerra Cervantes, a quienes hay que felicitar por su magnífica organización en la cual demostraron ser excelentes anfitriones.

Cada ocasión que la vida nos da la oportunidad de ver a la familia, vivimos un sentimiento lleno de satisfacciones, de plenitud y en esta ocasión no fue la excepción ya que tuvimos la oportunidad de ver casi a todos los miembros de la familia, los cuales están distribuidos en México y algunas partes del extranjero.

Ver a nuestra madre, hermanos, sobrinos, sobrinos nietos, upss eso de sobrinos nietos nos hace recordar que los años han pasado por nosotros y es por eso que pintamos algunas canas, bueno en algunos casos no son algunas canas son muchas canas, ver todas esas generaciones es estimulante y uno regresa a casa cargado de fuertes energías a seguir la vida familiar y esperando que llegue el siguiente año para vivir esa experiencia y volvernos a sentir afortunados de la familia que tenemos.

Fue motivante encontrarnos con esas novedades en una familia que está en pleno crecimiento. Este año hubo nuevas parejas de esposos, nuevos bebés que conocer, nuevos compromisos de parejas, hasta nuevos bebés que vienen en camino y podremos conocerlos el próximo año.

Dicha reunión familiar fue una larga fiesta con una variada muestra gastronómica donde degustamos entre otras cosas: paella, cochinita pibil, lechón, tamales diversos, pescado, pescadillas, esquites, carne asada, etc., sin faltar el pastel y los deliciosos postres.

Los organizadores tuvieron el detalle de dotar de una vestimenta especial a cada familia de color diferente haciendo un mosaico multicolor donde convivían todos los familiares entre sí, por dichos colores fue que fueron surgiendo los apodos a las familias como familia Aceituna, familia Papayón, familia Tamarindo, familia Pitahaya, etc.

No podían faltar las actividades organizadas por los anfitriones en las cuales se hicieron equipos de competencia donde se compitió en diversos concursos donde la pasión hizo su presencia y más divertido el momento.

Hubo mariachi como en toda fiesta mexicana no debe fallar, más tarde llegaron los músicos norteños para hacer recordar a la familia el origen de sus raíces, esas raíces que vienen del norte del país y el campo mexicano del cual las nuevas generaciones no conocen en su mayoría.

Al filo de la media noche poco a poco fuimos retirándonos dejando un suspiro de placer por tan bello momento y con el convencimiento de que no queremos perdernos la del próximo año, solo si Dios nos lo permite ahi estaremos presentes.

De mi parte le doy las gracias a todos, por hacer realidad esa experiencia y deseando que los jóvenes sigan empujando fuerte para que no pare esa costumbre de hacer las "Guerradas".

Hasta el próximo año, con el favor de Dios.