jueves, 6 de mayo de 2010

EL PLACER DE ACOMPAÑARTE


Hoy el tema que me ocupa es un tema personal, ya que hablaré de un evento familiar.

Este primero de mayo, viajé con mi familia a la ciudad de Chetumal, a la celebración de la boda de una persona que quiero mucho, es mi sobrina y se llama Beyra. Es una sobrina a la cual me unen muchas cosas como la familia, la identificación con sus padres, el haberla conocido desde el vientre de su madre y haber convivido con ella desde el inicio de su vida, donde daría muestras de la mujer con carácter que se veía venir con los años.

Beyra desde sus primeros días de vida fue una niña inquieta, demostrándolo desde lo llorona, las caídas que se daba al dejarla su madre en la cama. Con el tiempo empezó a destacar por su habilidad de manejarse de una manera independiente lo cual le ha abierto puertas en la vida y también le ha causado ciertas decepciones por ser tan inquieta y dar pasos antes de tiempo.

Ahora llega el momento de unir su vida a Alejandro y juntos tomar un nuevo rumbo, un rumbo propio donde los padres y los hermanos pasan a un círculo secundario y a partir de ahora su círculo principal serán ellos como esposos y posteriormente los hijos que llegarán para darle forma a ese hogar.

Asistir a este enlace, fue para mí, pasado y presente, deseándoles un buen futuro el cual tendrán que irlo construyendo ellos día a día. Digo pasado porque en la ceremonia religiosa en la cual tuve el honor junto a mi esposa Rosario de ser Padrino de velacion de la novia, vino a mi mente como una película la vida de Beyra, en diferentes etapas como cuando en mi boda con Rosario sus padres bailaban estando su madre embarazada, así hasta verla en ese momento frente al altar; seguro que en su pensamiento estaba su padre y el deseo de que él estuviera presente, justo en ese momento entró una paloma al templo volando dio una vuelta y salió de nuevo alejándose. Era su padre haciendo presencia en la boda de Bey, como cariñosamente le llamamos?

Bey, ahora que inicias esta nueva etapa de tu vida te deseo una vida de pareja por el resto de tu vida, donde forjes una familia unida con mucho amor, respaldada por ese amor que tus padres te han inculcado y fortalecida en el amor a Dios.

Te reitero algo que tú ya sabes pero no está de más hacer mención: tienes una gran familia en tus padres, tus abuelos, tus hermanos, tus tíos, tus primos y tus sobrinos.

Santiago y Lourdes siempre se empeñaron en dejar en ti un huella muy profunda de valores morales de los cuales estoy seguro que no los defraudarás, por lo que Santy estará orgulloso de ti y disfrutará cada momento hermoso que pase por tu vida.

De mi parte te digo que te quiero mucho, que siempre has sido y seguirás siendo una sobrina a la que estimo mucho.

Te quiero.

Me despido con una frase que tú sabes lo que significaba para tu padre Santy.

C-3 RIFA.

unoporahí.